
Las inundaciones recientes en el Noroeste no se limitaron a los principales ríos y zonas de inundaciones. De hecho, las inundaciones urbanas también representaron un peligro importante y causaron daños. En las ciudades, las calles asfaltadas y otras superficies impermeables impiden que la tierra absorba el agua de manera natural. El agua de tormentas corre por las superficies sólidas como los techos, calles asfaltadas, carreteras y estacionamientos directamente hasta los sistemas cloacales que se inundan rápidamente y desbordan. A medida que el desarrollo crece, el proceso de absorción natural de la tierra disminuye. Como resultado, se canaliza más agua a través de las cloacas de la que se puede procesar y se producen inundaciones urbanas.
La innovación en mitigación de inundaciones urbanas es más evidente en la forma de "Low Impact Development (LID, Desarrollo de bajo impacto).
LID intenta restablecer la función del drenaje natural fomentando el tratamiento localizado del agua en el lugar, tanto en estructuras residenciales como no residenciales. En lugar de encausar los residuos líquidos de lluvias/tormentas directamente a las alcantarillas municipales, LID usa la absorción natural mediante pantanos con vegetación, pequeñas lagunas de contención y un uso eficiente de los terrenos permeables de cada lugar. Se lo describe como "cosecha de agua de lluvia" ya que usa el agua en el lugar (ya sea mediante el almacenamiento de barriles de agua de lluvia, jardines de lluvia o filtración natural de la tierra hacia lugares lejos de la base). Al reducir la cantidad de agua que debe manejar el sistema cloacal y disminuir la cantidad de residuos líquidos no tratados que ingresan a las vías fluviales naturales, LID promueve la mitigación local de inundaciones.
LID tiene muchos beneficios. Mitiga las inundaciones urbanas, preserva las características del paisaje natural al minimizar las alteraciones del medio ambiente, reduce los efectos de las superficies sólidas y facilita oportunidades de contención e infiltración localizadas. El estado de Washington (RCW 35.67.020 (3)) también reconoce este desarrollo como una forma de reducir los costos de construcción y proteger el hábitat natural al lado de arroyos y vías fluviales locales. Junto con los Sistemas de Tarifas Comunitarias (CRS) del Programa Nacional de Seguros contra Inundaciones, además de Región 10 de FEMA y estándares reguladores más altos, los propietarios de viviendas y funcionarios locales elegidos pueden reducir aún más el costo del seguro contra inundaciones en toda la comunidad y a la vez mejorar el medio ambiente.
El riesgo es real:
Puede vivir a millas de distancia del agua y aún así ser víctima de una inundación. Casi 1 de cada 4 reclamaciones de seguro contra inundaciones se pagan por pólizas en áreas con riesgo de bajo a moderado. No hace falta una gran masa de agua, ni siquiera una tormenta de gran envergadura, para provocar una inundación. Cualquier cosa, desde una alcantarilla rota hasta un temporal de lluvias de movimiento lento, puede causar una inundación. En áreas de alto riesgo, su casa tiene un 26% de probabilidades de sufrir daños por inundación durante el período de 30 años de una hipoteca.
El seguro contra inundaciones es asequible:
El problema de las inundaciones puede ser generalizado, pero la solución es simple. Hay un gran número de compañías de seguros privadas en todo el país que ofrecen seguros asequibles contra inundaciones con el respaldo del gobierno federal. Las pólizas están disponibles para propietarios de viviendas, condominios y apartamentos, arrendatarios y propietarios de empresas. Si vive en un área de riesgo bajo a moderado, una póliza de seguro contra inundaciones podría costa un poco más de $100 al año. Esto asciende a menos de 30 centavos por día para proteger su propiedad contra un desastre natural que le cuesta a los EE. UU. más de $2 mil millones al año. Afortunadamente, hasta en las áreas de más alto riesgo, una póliza de seguro contra inundaciones puede costar sólo $500 al año.
No siempre está disponible la ayuda en caso de desastre:
Muchas personas asumen que nunca necesitarán seguro contra inundaciones porque creen que la ayuda federal en caso de desastre estará disponible. Sin embargo, las inundaciones no siempre son declaradas desastres por el gobierno federal. Aún cuando sí lo son, la ayuda usualmente se ofrece como un préstamo que se debe pagar con intereses. En cambio, el seguro contra inundaciones paga todas las pérdidas cubiertas y, a diferencia de los préstamos, ese dinero no tiene que devolverlo. La estructura de una casa se puede cubrir por hasta $250,000 y sus contenidos, por hasta $100,000. Para las empresas, la cobertura estructural se ofrece hasta $500,000, y la cobertura de los contenidos, hasta $500,000 No espere que los demás lo saquen de apuros. Tome la iniciativa de proteger su casa y su compañía usted mismo.
¿Cómo saber si estoy en una zona de inundaciones?
Las zonas de inundaciones se identifican como "Áreas con peligro especial de inundaciones" en el Estudio de seguro contra inundaciones de su comunidad y los Mapas del Índice de Seguros contra Inundaciones (FIRM, por sus siglas en inglés) que lo acompañan. Hay un 1% de probabilidades de que el nivel de inundaciones indicado para estas áreas con peligro especial de inundaciones sea igualado o superado en un año dado. Esto equivale a un 26% de probabilidades de que se produzcan inundaciones durante los 30 años de un período típico de hipoteca, comparado con un 1% de probabilidades de sufrir daños por incendios durante el mismo período. Los funcionarios a cargo de los permisos de construcción en su comunidad tienen estos documentos a su disposición para que los vea.
¿Qué es el daño sustancial?
El daño sustancial se refiere al daño, de cualquier origen, sufrido por una estructura cuando el costo de restaurarla a su condición previa al daño equivale o supera el cincuenta (50%) por ciento de su valor antes de los daños.
¿Cuándo me afecta el Programa Nacional de Seguros contra Inundaciones?
El Programa Nacional de Seguros contra Inundaciones exige a las comunidades participantes regular, mediante permisos, toda estructura nueva o con mejoras importantes durante un período sin desastres y controlar e identificar toda estructura que haya sufrido daños sustanciales provocados por un desastre dentro de las zonas de inundaciones de la comunidad.
Las comunidades participantes adoptan una ordenanza que exige que toda edificación nueva se eleve sobre el nivel de inundaciones proyectado dentro de la zona de inundaciones identificada. Las edificaciones no residenciales tienen la opción adicional de ser puestas a prueba de inundación en seco. Las edificaciones ya existentes con daños sustanciales o mejoras importantes (50% o más) deben ser elevadas o a prueba de inundaciones para satisfacer las mismas normas del código de construcción que una construcción nueva. Al solicitar un permiso de construcción local, se le informará si está en una zona de inundaciones y qué pasos adicionales se requieren para reparar o reconstruir su edificación.
¿Quién necesita comprar seguro contra inundaciones?
Toda persona dentro de una comunidad que participe en el Programa Nacional de Seguros contra Inundaciones (NFIP). Para aclarar algunos errores sobre el Programa Nacional de Seguros contra Inundaciones, el NFIP ha compilado la siguiente lista de mitos comunes sobre el programa y las verdades detrás de ellos, para que conozca la verdadera historia de esta valiosa protección.
Mito: |
Las pólizas de seguro para propietarios de viviendas cubren las inundaciones. |
Verdad: |
Desafortunadamente, muchos propietarios de viviendas no se enteran hasta que es demasiado tarde de que sus pólizas de seguro para propietarios de viviendas no cubren los daños por inundación. Sólo el Seguro Nacional contra Inundaciones cubre los daños por inundación sufridos por su casa y sus pertenencias. |
Mito: |
Sólo se puede comprar seguro federal contra inundaciones directamente de NFIP (FEMA). |
Verdad: |
El seguro contra inundaciones del NFIP se vende a través de aseguradoras y agentes privados y está respaldado por el gobierno federal. |
Mito: |
Sólo los residentes de zonas con alto riesgo de inundación necesitan asegurar su propiedad. |
Verdad: |
Incluso si vive en un área que no es propensa a inundaciones, es recomendable tener seguro contra inundaciones. Más del 25 por ciento de las reclamaciones del NFIP provienen de zonas que no tienen alto riesgo de inundaciones. Si vive en un área que no aparece como zona de inundaciones, no sólo puede comprar seguro, sino que pagará tarifas más bajas que quienes viven en zonas identificadas como zonas de inundaciones. |
Mito: |
No se puede comprar seguro contra inundaciones si está en un área de alto riesgo de inundaciones. |
Verdad: |
Puede comprar seguro federal contra inundaciones sin importar dónde vida, siempre y cuando su comunidad participe en el NFIP. El NFIP ofrece cobertura de seguro contra inundaciones asequible para toda edificación con paredes y techo ya sea que esté en un área identificada como zona de inundaciones o no. |
Mito: |
La ayuda federal en caso de desastre pagará por cualquier daño por inundación. |
Verdad: |
Antes de que una comunidad sea elegible para recibir ayuda en caso de desastre, debe ser declarada área de desastre por el gobierno federal. El gobierno federal sólo declara un desastre a pedido del gobernador después de una inundación extendida y devastadora. La prima de una póliza del NFIP, con un costo nacional promedio de $360 anuales, es menos costosa que el interés anual que se paga por un préstamo federal para afectados por desastres. |
Mito: |
El NFIP no ofrece cobertura del sótano. |
Verdad: |
Sí ofrece. Aunque el seguro contra inundaciones no cubre mejoras en el sótano, como terminar paredes, pisos y cielorrasos, ni pertenencias personales que pueden estar guardadas en el sótano, tales como muebles u otros contenidos, sí cubre elementos estructurales, equipos esenciales y otros artículos básicos que normalmente se encuentran en el sótano. Los siguientes artículos están cubiertos en el sótano, siempre que estén conectados a una fuente de energía y se usen para el fin para el que se crearon.
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Además de las inundaciones, el clima lluvioso puede ocasionar otro problema catastrófico: los derrumbes. Observando indicadores comunes puede determinar si su propiedad es propensa a los derrumbes. Averigüe de dónde viene el agua. Salga mientras llueve y revise áreas como laderas montañosas, cauces, entradas para vehículos y desagüe de las calles, canaletas de los techos y canalones. Después, vea dónde se origina el flujo de agua y a dónde va. El flujo concentrado puede causar un gran daño.
Húmedo, endeble y empinado:
Los daños en laderas son causados por una combinación de flujo y saturación de agua, materiales endebles, pesados y laderas empinadas. ¡Recuerde, el agua es el disparador más común de daños en laderas!
Desagüe:
Los canales, arroyos, cauces, estanques y la erosión en las colinas indican potenciales problemas en las pendientes. Los desagües en carreteras y entradas de vehículos, alcantarillas, canalones y otros desagües pueden concentrar y acelerar la corriente de agua. La saturación del terreno y la corriente concentrada a gran velocidad son una causa importante de problemas en laderas y producen derrumbes.
Escombros:
La sedimentación del suelo y la vegetación en la base de las laderas indican posible erosión, flujo y movimiento lento de la cubierta del suelo hacia arriba.
Vegetación:
La vegetación puede indicar las condiciones de las pendientes. Las pendientes sin vegetación pueden sufrir erosión y deslizamiento. Los árboles que se doblan cuesta abajo indican que hay movimiento lento de las capas superiores del suelo. Los árboles que se doblan cuesta arriba pueden indicar profundos derrumbes rotacionales. Nuevas áreas con vegetación pueden indicar una antigua falla de la pendiente. Los helechos cola de caballo u otras plantas que buscan la humedad a menudo indican suelos saturados y manantiales.
Estructuras deformadas:
Grietas en los cimientos; puertas y ventanas que se salen de los marcos; pisos inclinados; terrazas hundidas; grietas en mampostería, entradas para vehículos y carreteras; espacios entre el piso y la pared; muros de contención deteriorados; postes de luz inclinados. Todos estos son signos de inestabilidad en pendientes.
Relleno suelto:
El relleno suelto en la cima de una pendiente debido a desechos de jardín, la nivelación del terreno con el sistema "corte y relleno" u otros procesos pueden agravar la inestabilidad de las pendientes.
Información compilada por:
FloodSafe, una publicación de FEMA y la División de Manejo de Emergencias de WMD